En el Hotel de Turismo de La Quiaca se desarrolló una capacitación del programa “Bases para la Gestión Turística de Municipios”, a cargo del equipo técnico de la Secretaría de Turismo de la Provincia. La propuesta busca ordenar procesos de trabajo, relevar atractivos, mejorar la atención al visitante y preparar a la ciudad para crecer como destino turístico sostenible en la frontera norte argentina.
La Quiaca fortalece su perfil turístico con una capacitación sobre gestión integral de municipios

La Quiaca continúa avanzando en una agenda estratégica para fortalecer su desarrollo turístico. En el Hotel de Turismo se llevó adelante una capacitación destinada al personal municipal, en el marco del programa “Bases para la Gestión Turística de Municipios”, impulsado por el equipo técnico de la Secretaría de Turismo de la Provincia.
La actividad estuvo encabezada por María, técnica implementadora del programa, junto a Elena Guerrero, quienes acompañan el proceso de formación y aplicación del manual de trabajo. Según explicaron, la capacitación apunta a establecer procedimientos claros dentro del municipio, ordenar la información turística, identificar fortalezas locales y mejorar la planificación del destino.
El programa propone una base de trabajo para que los municipios puedan crecer de manera organizada. En el caso de La Quiaca, el objetivo es estandarizar procesos, relevar atractivos, reconocer puntos positivos de la ciudad y avanzar hacia una gestión turística sostenible. La formación no solo mira el presente, sino también el potencial que tiene la ciudad como puerta norte de la Argentina.
Desde el equipo técnico provincial destacaron que La Quiaca está creciendo turísticamente y que, por esa razón, necesita consolidar herramientas de gestión. La ubicación geográfica de la ciudad, en el extremo norte del país y en el límite con Bolivia, la convierte en un punto estratégico para recibir visitantes, articular circuitos regionales y proyectarse como destino de frontera.
La capacitación también puso el foco en la importancia del trabajo conjunto dentro del municipio. El turismo no depende de una sola oficina: requiere comunicación entre áreas, orden administrativo, información actualizada, planificación urbana, cultura, servicios, limpieza, seguridad, gastronomía, transporte y atención al visitante. Por eso, establecer procedimientos comunes permite mejorar la respuesta institucional.
Uno de los ejes abordados fue el impacto económico del turismo. Una ciudad preparada para recibir visitantes puede generar más ingresos, abrir oportunidades laborales, fortalecer emprendimientos locales y dinamizar la actividad comercial. En ese sentido, La Quiaca tiene condiciones para transformar su identidad cultural, fronteriza y territorial en una herramienta de desarrollo.
También se trabajó sobre el uso de nuevas tecnologías, celulares e inteligencia artificial aplicadas al turismo. Desde el equipo técnico remarcaron que estas herramientas permiten facilitar el acceso a la información, pero para eso el municipio debe contar con datos organizados, actualizados y disponibles para quienes consultan desde cualquier punto del país o del mundo.
La idea es que un turista pueda planificar su visita a La Quiaca con información clara sobre atractivos, servicios, actividades, cultura, gastronomía, alojamiento y circuitos cercanos. Para lograrlo, el equipo municipal necesita manejar herramientas digitales y transmitir información ordenada, confiable y atractiva.
Con esta capacitación, La Quiaca da un nuevo paso para consolidarse como municipio turístico. La frontera, la Puna, la cultura, la Manka Fiesta, la historia local y el vínculo con Bolivia forman parte de una identidad que puede convertirse en motor de crecimiento si se trabaja con planificación, capacitación y visión de futuro.
La gestión integral del turismo aparece así como una oportunidad concreta para la ciudad. Preparar al personal, ordenar los procesos y fortalecer la comunicación interna son pasos necesarios para que La Quiaca no sea solo un lugar de paso, sino un destino capaz de recibir, contener y enamorar a quienes llegan al extremo norte argentino.























