El temporal del fin de semana dejó un saldo trágico en la provincia: un niño electrocutado y una pareja arrastrada por el agua, además de graves inundaciones, evacuaciones y daños en infraestructura. El fenómeno afectó tanto al Gran San Miguel como a ciudades del sur tucumano, evidenciando la vulnerabilidad estructural frente a lluvias intensas.
Tormenta en Tucumán: tres muertes, barrios bajo agua y ciudades del sur devastadas

Víctimas humanas
En San Miguel de Tucumán, un niño de 12 años murió electrocutado al entrar en contacto con un poste electrificado en plena inundación.
En el sudeste provincial, una pareja de jóvenes de 28 y 32 años perdió la vida tras ser arrastrada por el agua cuando regresaban de un casamiento.
Consecuencias materiales y sociales
Capital y Gran San Miguel: barrios enteros bajo agua, familias evacuadas y cortes de energía.
Ciudades del sur tucumano: Concepción, Aguilares, Monteros y Alberdi sufrieron anegamientos en zonas céntricas y rurales, con viviendas destruidas y caminos intransitables.
Evacuaciones masivas: decenas de familias trasladadas a centros comunitarios y escuelas en distintos departamentos.
Rutas y caminos anegados: se registraron cortes en accesos clave, dificultando la circulación y el abastecimiento.
Colapso de infraestructura eléctrica y pluvial: postes caídos, cables cortados y sistemas de desagüe insuficientes agravaron el riesgo de electrocución y los cortes de suministro.
Producción afectada: campos de caña de azúcar y citrus reportaron pérdidas por anegamiento, sumando impacto económico al desastre social.
Contexto climático
En apenas tres horas, las precipitaciones superaron ampliamente los 55 mm previstos, generando un fenómeno extraordinario.
Autoridades y especialistas calificaron el evento como una “tragedia evitable”, señalando la falta de obras de infraestructura y planes de contingencia adecuados.
Reacción institucional
Defensa Civil, Bomberos y Policía desplegaron operativos de rescate y asistencia en toda la provincia.
El gobierno provincial anunció relevamientos de daños y ayudas inmediatas, aunque persiste el reclamo ciudadano por políticas de prevención más sólidas.
Organizaciones sociales y vecinos se movilizaron para brindar alimentos, ropa y contención a los afectados.
La tormenta en Tucumán deja una marca dolorosa y un llamado urgente a revisar políticas de infraestructura, prevención y asistencia. La solidaridad ciudadana y la respuesta institucional serán claves para enfrentar las consecuencias inmediatas y preparar a la provincia ante futuros eventos climáticos extremos.

























