El intendente Marcos Castro reafirmó que transformar Viedma es una decisión cotidiana, impulsando obras estratégicas como el nuevo Centro Cultural, la Terminal de Ómnibus, el Programa de Asfalto 2026 y proyectos de suelo urbano que buscan construir una capital moderna, integrada y preparada para crecer.
Transformar Viedma, una decisión de todos los días

Por Marcos Castro, Intendente y vecino de Viedma
Gobernar una ciudad no consiste únicamente en administrar lo cotidiano. La verdadera responsabilidad de un gobierno es animarse a pensar el futuro, tomar decisiones que muchas veces no ofrecen resultados inmediatos y sostener un rumbo incluso cuando las circunstancias son complejas.
Esa es la convicción con la que trabajamos en Viedma. Creemos en un Estado presente, capaz de planificar, gestionar y ejecutar obras que transformen la vida de la comunidad. Porque detrás de cada proyecto hay una idea de ciudad y una definición política sobre el desarrollo que queremos construir.

Viedma tiene condiciones excepcionales. Es una ciudad integrada, cercana, donde prácticamente todo queda a diez minutos. Esa característica, que muchas veces naturalizamos, constituye una enorme ventaja para planificar un crecimiento equilibrado y con calidad de vida. Pero también sabemos que convivimos con deudas históricas en materia de infraestructura que durante muchos años limitaron nuestro desarrollo.

Frente a esa realidad elegimos un camino: dejar de administrar las carencias para comenzar a construir oportunidades.
Por eso impulsamos obras estratégicas que marcarán un antes y un después. El nuevo Centro Cultural no representa solamente un edificio. Expresa una decisión de recuperar un espacio emblemático para la cultura, abrir definitivamente la ciudad hacia el río y hacerlo con criterios de accesibilidad, sustentabilidad y eficiencia energética. Haber asegurado el financiamiento y que una empresa local sea la encargada de ejecutarlo demuestra que cuando existe planificación, los proyectos dejan de ser anuncios para convertirse en realidades.

La nueva Terminal de Ómnibus también responde a esa mirada. Después de atravesar dificultades administrativas y técnicas, hoy estamos cerca de concretar una obra largamente esperada que mejorará la conectividad, potenciará el turismo y ofrecerá un servicio acorde a la importancia que tiene Viedma como capital provincial.

En esa misma dirección se inscribe una intervención vial histórica que cambiará definitivamente uno de los principales accesos a nuestra ciudad. La repavimentación de las rutas provinciales 1 y 51, impulsada por el Gobierno de Río Negro, permitirá transformar por completo el ingreso al Aeropuerto Gobernador Castello mediante un corredor moderno, más ancho y seguro, con nuevas rotondas, banquinas renovadas, separadores centrales para giros, iluminación y señalización integral. Se trata de una inversión superior a los 5.400 millones de pesos, financiada por la CAF, que acompañará el crecimiento urbano de Viedma y mejorará sustancialmente la seguridad vial. Cuando Provincia y Municipio trabajan con una visión compartida, las obras dejan de ser intervenciones aisladas para convertirse en verdaderas políticas de desarrollo.

La inversión en infraestructura deportiva sigue la misma lógica. Queremos que nuestros jóvenes tengan espacios adecuados para entrenar, competir y desarrollarse. El crecimiento del Parque Ferreira, las mejoras en los gimnasios municipales y la gestión para concretar la pista de tartán forman parte de una política pública que entiende al deporte como una herramienta de inclusión, salud y desarrollo humano.
Al mismo tiempo, avanzamos en políticas de suelo urbano que son fundamentales para ordenar el crecimiento de la ciudad y dar respuestas concretas a la demanda habitacional. El desarrollo de proyectos de tierra como Distrito Sur, junto con otras iniciativas de urbanización y acceso a lotes con servicios, expresa una decisión clara: ampliar oportunidades para que más familias viedmenses puedan proyectar su vida en su propia ciudad. No se trata solo de abrir calles o delimitar parcelas; se trata de generar condiciones reales para que el crecimiento urbano sea planificado, justo y sostenible.

Al mismo tiempo, no escondemos los desafíos pendientes. Más de dos mil calles de tierra nos recuerdan que todavía queda mucho por hacer. Barrios históricos y sectores populares esperan desde hace décadas la llegada del asfalto, y sabemos que esa demanda debe seguir ocupando un lugar prioritario en nuestra agenda.

Por eso decidimos dar un paso concreto con el Programa de Asfalto 2026. La puesta en vigencia del Registro de Oposición nos permite avanzar junto a los vecinos en un esquema de participación y corresponsabilidad para iniciar una primera etapa de obras en los barrios Don Bosco, Belgrano, Zatti y Santa Clara. Son las primeras 16 cuadras de un plan mucho más amplio que alcanzará a 16 barrios de la ciudad. Sabemos que no resolveremos décadas de atraso de un día para otro, pero también sabemos que la única manera de saldar esa deuda es empezar, sostener el ritmo y cumplir con cada etapa prevista.

También debemos prepararnos para una realidad que ya forma parte del presente: el cambio climático. Las grandes obras pluviales que proyectamos para la zona norte no son un lujo ni una decisión coyuntural; son infraestructura imprescindible para proteger a la ciudad y anticiparnos a fenómenos cada vez más frecuentes.
Estoy convencido de que las ciudades no cambian por casualidad. Cambian cuando existe una conducción política que define prioridades, construye consensos y sostiene una planificación más allá de las urgencias.

Necesitamos fortalecer el orgullo de ser viedmenses. Recuperar la confianza en nuestras capacidades y dejar atrás la idea de que Viedma debe resignarse a esperar. Tenemos potencial, talento y oportunidades. Nuestro compromiso es convertir esas oportunidades en hechos concretos.

Cada obra que iniciamos, cada gestión que llevamos adelante y cada recurso que conseguimos forman parte de un mismo proyecto: construir una capital moderna, integrada, preparada para crecer y capaz de ofrecer más oportunidades a quienes la habitan.
Ese es el desafío que asumimos. Y también la responsabilidad que elegimos honrar todos los días.
























